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"Casi es innecesario subrayar
hoy día la importancia considerable que para la Humanidad
tienen las ciencias de la Naturaleza, pues aun si descartamos
lo que para el hombre significa tener un conocimiento del
mundo en el que vive y, en último término,
conocimiento de sí mismo, todavía queda en
el balance el prodigioso desarrollo de la tecnología,
desarrollo que ha cambiado radicalmente nuestra vida".
Severo Ochoa
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Toda
ciencia es inseparable de la sociedad en la que se produce. Su aplicación
para propósitos prácticos y de producción se denomina tecnología
y la tecnología es, de alguna manera, el motor de las sociedades;
existe una interacción evidente entre la ciencia, su desarrollo
y las compañías productivas. La investigación científica conduce
a mejoras productivas y beneficia a toda la comunidad.
DuPont
posee una extensa tradición investigadora, una larga historia en
la que se inscriben importantes contribuciones, descubrimientos
científicos, invenciones de nuevos productos y procesos. Desde hace
casi dos siglos, DuPont es una compañía profundamente enraizada
en la ciencia. Antoine-Laurent Lavoisier, padre de la química moderna
fue profesor de Eleuthere Irenee Du Pont, uno de los fundadores
de la compañía.
Lo
aprendido con él le sirvió de base para la fabricación de la pólvora
negra, que fue el primer producto de la compañía. Ya en sus inicios
la empresa tuvo un talante investigador que le permitió perfeccionar
y descubrir nuevos y mejorados productos.
El
asentamiento de esta importante base tecnológica produjo la extraordinaria
expansión de DuPont en el siglo xx. Partiendo de la celulosa, se
llegó a una amplia variedad de productos que condujeron al desarrollo
de plásticos, fibras, películas y revestimientos que aún hoy se
encuentran, con pleno vigor, en el mercado.
A principios
de nuestro siglo, DuPont construyó uno de los primeros laboratorios
de investigación industrial, la Estación Experimental, sobre una
colina desde la que se divisa el río Brandywine. En la actualidad,
se ha convertido en la piedra angular del éxito y el crecimiento
de la compañía y alberga a la comunidad de científicos más extensa
del mundo.
Tras
las primeros estudios realizados al comenzar el siglo, en 1927,
DuPont creó un programa de investigación básica en química orgánica,
física e ingeniería química que a principios de los años treinta,
dio unos resultados espectaculares, que señalarían un punto de inflexión
en la historia de la investigación y el desarrollo de la compañía,
y permitirían unas aplicaciones prácticas inusitadas: Wallace Hume
Carothers, y su equipo de investigación, establecieron los principios
básicos y la estructura de los polímeros de condensación. La síntesis
de los primeros polímeros lineales cristalinos condujo directamente
al descubrimiento del nylon y la obtención del neopreno, la primera
goma sintética para propósitos generales.
Líder
mundial en ciencia y tecnología gracias a su labor de investigación
y desarrollo, DuPont sigue fiel a su lema de fabricar productos
mejores para una vida mejor. Comprometidos en la investigación,
el desarrollo, la producción y la comercialización de productos
químicos para la agricultura y la industria, fibras, polímeros,
productos para la automoción, productos del petróleo y una amplia
variedad de plásticos, resinas, elastómeros, composites y películas.
Este
intenso flujo innovador ha llevado a la compañía a destacar en los
sectores más diversos y realizar importantes contribuciones que,
en muchos casos, permanecen anónimas para la mayoría de los consumidores.
DuPont
abastece mercados globales en prácticamente todas las ramas de la
industria, la aeroespacial, la de accesorios, la del automóvil,
la agrícola, la de la construcción, la del transporte, la de refinería,
etc. Algunos de sus productos de marca registrada, descubiertos
y desarrollados en los laboratorios de la compañía, como Nylon®
o Teflon® gozan de tal difusión que la Real Academia Española de
la Lengua les ha dado entrada en su diccionario como vocablos de
adopción reciente: tal es el caso de las voces "nailon" y "teflón".
Este hecho nos da una idea del éxito de estos y otros productos
como Lycra®, Nomex®, Kevlar®, Cordura® o Tyvek®.
Muchas
de las revoluciones tecnológicas y muchos de los productos de nuestro
tiempo han nacido en los laboratorios que DuPont gestiona en todo
el mundo. El esfuerzo de sus investigadores y la clara apuesta que
significa destinar cada vez mayores recursos a los departamentos
de Investigación y Desarrollo han situado a la compañía en un claro
liderazgo mundial, cuya responsabilidad asume a conciencia.
Recientemente
la Nasa ha seleccionado dos productos de DuPont (Kevlar® en combinación
con Dacron® ) para la confección de un paracaídas capaz de permitir
la entrada de la sonda Galileo en la atmósfera de Júpiter durante
cincuenta y cinco minutos antes de su destrucción.
Trajes
de fibras de alta tecnología resistentes al fuego (como Nomex®)
han significado la diferencia entre la vida y la muerte para corredores
de Formula 1 y bomberos de todo el mundo.
Fibras
que permiten la confección de trajes ignífugos y de protección,
materiales de construcción que protegen contra los huracanes, mejoras
en el campo de la automoción que hacen la conducción más cómoda
y segura, productos para la protección de cultivos que permiten
un mayor aprovechamiento de los recursos naturales. En resumen,
todo lo que nos hace la vida más fácil es fruto de tantas horas,
esfuerzos y medios destinados a la investigación.
Nada
de esto hubiera sido posible si DuPont no hubiera apostado fuerte
por la investigación y la ciencia. Desde hace casi doscientos años,
la compañía cree en la investigación como motor de los avances que
transforman la vida en nuestro planeta. Hoy DuPont cuenta con una
red global de científicos e ingenieros que trabajan manteniendo
un compromiso ineludible con la protección del medio ambiente, investigando
tecnologías ambientalmente sostenibles, mejorando inexorablemente
técnicas y procesos.
El
premio DuPont de ciencia se creó en 1991 para contribuir al
desarrollo de la investigación científica y sus aplicaciones en
nuestro país. El espíritu del premio es el mismo que anima a la
compañía en sus esfuerzos por mejorar la calidad de vida de todos
los habitantes del planeta. La importancia de la investigación es
esencial para afrontar antiguos y nuevos retos que se plantean en
las sociedades actuales. DuPont cree en la necesidad de destinar
una parte sustancial de la inversión económica a tareas de investigación
científica, auténtico motor de la innovación y de los avances que
han revolucionado, revolucionan y seguirán revolucionando nuestras
vidas.
DuPont
es consciente del compromiso ineludible que la industria tiene con
la comunidad en la que se asienta y desde la que trabaja. En el
curso del tiempo, la compañía ha cumplido todos y cada uno de los
compromisos adquiridos con el país que la ha acogido, con la sociedad
asturiana y consigo misma, como corporación responsable y consciente:
compromisos económicos, sociales, industriales y medioambientales.
Pero sobre todo ha sido fiel a su objetivo de contribuir a un futuro
mejor.
En el año 2002, coincidiendo con la celebración
del bicentenario de la compañía, DuPont amplió la
convocatoria al mundo de la investigación de Portugal. De
esta manera la compañía lleva a cabo su nuevo compromiso
de potenciar y motivar a la comunidad científica portuguesa,
tal y como ha venido haciendo con la española, a la vez
que hace coincidir el ámbito del premio con su marco de
actuación como subsidiaria de DuPont para toda la península.
Éste
espíritu anima año tras año la convocatoria del premio DuPont de
Investigación científica.
Premio
DuPont de la ciencia

©
Marzo 2004
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