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El
I premio DuPont de ciencia se celebró en
en 1991 y estuvo caracterizado por la ilusión de una propuesta
naciente y por la presencia de uno de los más destacados
científicos de nuestro país, Severo Ochoa premio Nobel
por hallazgos que condujeron a descifrar la clave del código
genético como presidente del jurado.
La
dotación económica, dos millones de pesetas, hizo
de él uno de los premios científicos más importantes
y atractivos del país. La primera convocatoria quiso distinguir
el artículo periodístico o el trabajo científico
más destacado en el ámb ito del Principado asturiano que pusiera
la ciencia al servicio del hombre, según las bases, el premio
no podía ser declarado desierto.
El
4 de enero de 1991 tuvo lugar en Oviedo la presentación y
convocatoria del premio DuPont de ciencia, a ella asistieron autoridades
del principado y el entonces director general de DuPont Ibérica
en Asturias, William O. Walker. El director del proyecto DuPont
en Asturias, William Walker expresó que con el galardón
se pretendía promover la idea de que nuestro propósito
como industria química es servir a la humanidad y no simplemente
fabricar".
Durante
la presentación el profesor Severo Ochoa manifestó:
Es preciso crear una atmósfera apropiada para conseguir
la existencia de una masa crítica de científicos en
las diversas capitales españolas [...] Es fundamental para
el buen funcionamiento de las sociedades que las grandes empresas
apoyen en la mayor medida de lo posible la investigación
científica, puesto que si no, difícilmente tendríamos
progreso y bienestar. Además este tipo de empresas también
crecen gracias a sus apoyos a la ciencia. En el caso de DuPont,
lleva más de dos siglos con iniciativas de este tipo, y ya
se ve lo bien que le va". El distinguido científico
apuntó la necesidad de que las grandes empresas
apoyen a la ciencia a través de fundaciones, becas a jóvenes
científicos y otros estímulos".
Asimismo,
la importancia que Severo Ochoa concedía al premio se resume
en sus palabras : Uno de mis deseos más vivos es que
España se incorpore de lleno a la promoción y el desarrollo
de la investigación científica de una manera análoga
a lo que hacen los países más avanzados. Yo quisiera
que España compitiese científicamente, en buenas condiciones,
con estos países. La ciencia siempre vale la pena porque
los logros pueden convertirse, más tarde o más temprano,
en algo útil para la sociedad. El conocimiento eleva nuestra
categoría humana".
La
consejera de Industria, Comercio y Turismo del Principado clausuró
el acto de presentación con unas palabras elogiosas para
DuPont, en las que resaltaba su enorme esfuerzo [...] en la
búsqueda de sinergia con el empresariado asturiano"
para llevar adelante su proyecto en la región y para estrechar
los lazos con la comunidad asturiana"
A aquella
primera edición optaron los trabajos aparecidos entre el
1 de enero y el 31 de diciembre de 1990. Los finalistas
fueron seleccionados en septiembre y el fallo apareció a
finales de año. El jurado estuvo formado por renombradas
personalidades internacionales de la investigación, la ciencia
y la técnica . He aquí la relación completa
: el Nobel asturiano Severo Ochoa, el científico Yoshito
Kaziro, del Instituto de Ciencia Médica de la Universidad
de Tokyo, Albert Johnson, vicepresidente de Asuntos Académicos
de la Universidad Estatal de San Diego, Francisco Grande Covián,
profesor emérito del Departamento de Bioquímica de
la Universidad de Zaragoza, Santiago Grisolía, director del
Instituto de Investigaciones Citológicas de Valencia, Julio
Rodríguez Villanueva, director del Departamento de Micobiología
y Genética de la Universidad de Salamanca, Andrés
Pérez Masía, miembro del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, Marino Gómez-Santos, escritos y periodista
y Ángeles Álvarez, directora del FICYT.
La
noche del 26 de noviembre de 1991 se hizo público el fallo
del I premio DuPont de Investigación científica, en
el Hotel de la Reconquista de Oviedo. Al acto asistieron la totalidad
de los miembros del jurado, el presidente del Principado, William
Walker e importantes figuras de la Universidad y del mundo empresarial
asturiano.
El
I Premio Dupont fué para el profesor José Joaquín
Barluenga Mur, director del Departamento de Química Organometálica
de la Universidad de Oviedo. Barluenga Mur fue galardonado por
su trabajo de investigación en el campo de la química
organometálica, publicado en libros de texto y artículos
especializados.
José
Barluenga está considerado uno de los investigadores científicos
más destacados de la Universidad de Oviedo. En aquel momento
estaba trabajando en el desarrollo de nuevos métodos de síntesis
y en el estudio d e los mecanismos de las reacciones orgánicas.
Fundamentalmente utilizaba compuestos organometálicos y,
de tener éxito, esta investigación podía conducir
a la síntesis de nuevos productos con aplicaciones muy diversas.
Por ejemplo, en el campo de la farmacia de la agricultura, de la
química fina, que es la de alto valor añadido, y de
la química de polímeros.
El
ganador manifestó: básicamente mi trabajo consiste
en conseguir síntesis orgánicas cada vez más
complejas, con la ayuda de metales, para su posterior aplicación
en la industria". Además se mostró muy satisfecho
por haber sido galardonado con el premio, máxime por
la relevancia de los miembros que han formado el jurado, lo que
me llena aún mucho más de satisfacción y me
anima a seguir trabajando en la Universidad de Oviedo".
Premio
DuPont de la ciencia

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Mayo 2002
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